¿Qué es y para qué sirve un seguro?

Al hablar de un seguro nos estamos refiriendo a un instrumento financiero, el cual nos permite cubrir una eventualidad futura al pagar una cantidad de dinero, denominada prima, a la aseguradora. Actualmente existen múltiples compañías de seguros en todo el mundo, estas se dividen en distintas clasificaciones, por ejemplo, el conocido Seguro de Vida.

Siempre es importante contar con un seguro, ya que a pesar de no recibir nada en el momento del pago, sucederá cuando ocurra  algún accidente, por lo que estar precavidos será de ayuda. Si aún no tienes un seguro deberías considerarlo, hay accidentes que no se pueden evitar y tener un seguro fijo te quitará una parte de la preocupación.

¿Qué es y para qué sirve un seguro?

Fue mencionado que el seguro se trata de un instrumento financiero, un contrato, este lleva por nombre póliza de seguro, en él la Compañía de Seguros que cumple el papel de asegurador, se ve obligada a ciertos gastos para reparar cualquier daño o pérdida en el futuro en caso de que una eventualidad ocurra y que esta llegue a amenazar la integridad, vida, interés o propiedad del asegurado.

Para estar asegurados debemos pagar una prima, que es la cantidad de dinero solicitada por la Compañía de Seguros. La prima supone un gasto mínimo por parte de la persona que desea asegurarse. Lo que pretende esta compañía con el dinero no es obtener una ganancia, sino lograr preservar el patrimonio para poder superar la adversidad presente.

Cabe aclarar que el seguro no es aquel que evita los accidentes y el peligro en general, sino que por el soporte financiero que da, puede ayudar a amortiguar y disminuir las pérdidas económicas que pueden llegar a sufrir las personas y/o sus bienes.

También se encuentran los siniestros, el cual es uno de los elementos clave dentro del contrato de seguro. Este se refiere a los hechos que se nombran en la póliza y que la compañía va a cubrir en caso de que suceda uno de ellos. Los siniestros presentes  van a ser según el tipo de seguro que se haya contratado y de las condiciones que estén presentes en la póliza de seguros.

Personas que participan

En cuanto a las personas, hay distintos papeles que se ven distribuidos, estos son el asegurador, el tomador, el asegurado y en algunos casos el mediador. Cabe resaltar que hay papeles que pueden recaer en una misma persona y por eso hay términos confundidos, como el asegurador y el tomador, pero esas dudas serán disipadas.

Cuando decimos asegurador nos referimos a la persona jurídica con autorización oficial que se encarga de asumir las consecuencias del riesgo que pueda sufrir el cliente o sus bienes acordados en la póliza de seguros. Esta es la famosa Compañía de Seguros, ya anteriormente nombrada.

El tomador es el que se encarga de contratar el seguro, además de tener la obligación de abonar la prima del seguro y de informar a la Compañía de Seguros que un siniestro se ha desatado. También tiene el derecho de solicitar cualquier información necesaria antes de que se firme el contrato, para analizar la cobertura que ofrece la póliza y solicitar cambios si se necesita.

Luego nos encontramos con el asegurado. Este es quién se encuentra bajo la cobertura de la póliza de seguros. La compañía aseguradora se va a encargar de proteger a sus bienes, su salud, su persona o su vida, dependiendo del tipo de seguro contratado. Este es confundido con el tomador ya que ambos pueden ser la misma persona, llegando a ser el tomador quien contrata el seguro para sí mismo y ahí llegan a ser uno solo, no obstante, pueden ser dos personas distintas, el tomador contratado por el asegurado, por ejemplo.

Por último está el mediador, que se encarga de aconsejar a su cliente en cuanto a modalidades de seguro y las coberturas más convenientes para él.

Tomador y Mediador

El tomador también puede llegar a confundirse con el mediador. Los mediadores son profesionales que se encargan de realizar la mediación entre los tomadores y las entidades aseguradoras.

No en todos los casos se cuenta con un mediador, por lo que es razonable el hecho de que se puedan confundir.

Asimismo, el mediador estará en contacto siempre con el tomador y la compañía aseguradora, y se encargará de realizar ciertos trabajos previos a la firma de la póliza de seguros, junto con asistencia en la gestión; y en caso de que se produzca un siniestro, se encargará de realizar la ejecución del contrato.

Asegurado y Beneficiario

También tenemos al beneficiario o beneficiarios. Esta es la persona señalada en la póliza que tiene el derecho de recibir las indemnizaciones correspondientes derivadas del contrato. Este suele ser designado por el tomador o por el asegurado y normalmente suele ser el cónyuge de la persona asegurada y/o sus hijos.

Aunque también dependerá de quién haya contratado el seguro. Puede ser también en una empresa o negocio, donde la empresa actúa como el tomador y paga un seguro de vida a su empleado, que viene siendo el asegurado; y los beneficiarios serían los hijos del empleado, los cuales cobrarían el dinero en caso de que fallezca su padre.

Es importante saber diferenciar los papeles de cada uno, mas hay que recordar que una persona puede llegar a cumplir más de uno, que es el caso del tomador y el asegurado.

Tipos de Seguros

Existe una gran variedad de seguros, los cuales se encargan de proteger distintos aspectos de la vida del asegurado, casa, auto, salud. Estos se dividen primeramente en dos tipos: cita previa para la seguridad social y los seguros privados; y dentro de ellos hay otras subdivisiones que iremos viendo.

Primero que todo están las primeras dos divisiones que tiene la institución del seguro ya mencionadas, estas tienen distintas características que los diferencia a uno del otro.

La seguridad social, también denominada prevención social, está administrada por el Estado y se trata de un sistema obligatorio de cobertura para las personas. Este va en función de proveer bienestar y protección a todos los ciudadanos, además se encarga de otorgar una asistencia económica a las personas en casos como la jubilación, desempleo, incapacidad laboral, muerte, o en forma de asistencia médica.

Los seguros privados, por su parte, son aquellos que protegen a las personas que contratan sus servicios, ya sea de manera voluntaria u obligatoria. En esta se incluyen los bienes de la persona, habiendo en este tipo de seguro más variedad, ya que podemos encontrar seguros para la casa, el auto o la salud de la persona, entre muchos otros. Estos se pueden llegar a clasificar dependiendo de lo que se va a asegurar.

Sabiendo esto podemos proseguir a los tipos de seguros privados más específicos que se encargan de proteger los bienes acordados en la póliza de seguros.

Seguros Personales

Entre los seguros personales se comprenden todo tipo de riesgo que pueda afectar la integridad física de una persona, así como su salud o existencia. Estas se encuentras clasificadas en:

  • Seguro de vida: este va principalmente a los beneficiarios, los cuales tendrán seguridad económica en el caso de que la persona asegurada fallezca o presente invalidez permanente o absoluta.
  • Seguro de salud o enfermedad: este le ofrece una cobertura sanitaria al asegurado cuando se necesite, al igual que una prestación de capital o un reembolso en cuanto a los gastos sanitarios que se hayan realizado.
  • Seguro de accidentes personales: en este se van a dar prestaciones y servicios asistenciales; la persona asegurada puede llegar a ser indemnizada si sufre algún siniestro, que puede ser una lesión o incapacidad por el accidente, o también en caso de que éste fallezca.
  • Seguro de dependencia: este cubre a aquellos clientes que tengan diagnosticada alguna limitación física o psíquica, y que por tal motivo requieran de alguna persona que los asista.

Seguros de daños o patrimoniales

Estos seguros son los encargados de cubrir los riesgos que puedan sufrir los patrimonios de una persona o empresa. Están divididos en:

  • Seguros de automóvil: estos, por ley, son obligatorios para poder circular. Se encargan de cubrir los daños que lleguen a ser causados a la hora de conducir; además podrás incorporar coberturas ante incendios, robo o cualquier daño que pueda sufrir el automóvil.
  • Seguros multirriesgo: estos incluyen diversos tipos de coberturas dentro de un mismo contrato; pueden incluir cobertura a incendios, robos o asaltos, y daños a vidrios y cristales; aunque puede que en algunos contratos se incluyan más siniestros.
  • Seguro de incendios: en caso de que el patrimonio que se aseguró se incendie, el seguro se encarga de cubrir los daños producidos.
  • Seguros de ingeniería: estos son especializados en daños sufridos por el patrimonio y que hayan sido provocados por fenómenos naturales, fallos humanos, desgaste natural o acción de las cosas.
  • Seguro de robo: este se contrata ante la posibilidad de sufrir un robo del patrimonio asegurado en la póliza, ya sea por medio de violencia o intimidación.
  • Seguro de transportes: se encarga de cubrir los daños materiales que pueda llegar a sufrir el transporte o las mercancías en él.
  • Seguros de crédito: en este, la Compañía de Seguros se encarga de proteger a aquellas empresas del riesgo de no pago de cuentas por cobrar existentes, cubriendo así las pérdidas por las insolvencias causadas por deudores.
  • Seguro de responsabilidad civil: estos son para indemnizar a algún tercero cuando el asegurado sea civilmente responsable de los daños causados a esa tercera persona.

Seguros de Prestación de Servicios

Por último, tenemos a los seguros de prestación de servicios, estos tienen la obligación de prestar un servicio a la persona asegurada. Estos son:

  • Seguros de defensa jurídica: su finalidad es proteger el interés del asegurado ante litigios por medio de asistencia jurídica y/o extrajudicial.
  • Seguros de decesos: estos se encargan de abarcar todos los gastos provenidos del funeral del asegurado, así como de los trámites y gestiones que se realizarán al momento del fallecimiento de la persona.
  • Seguros de asistencia en viaje: este seguro tiene la tarea de cubrir cualquier improvisto pactado en el contrato al momento de hacer un viaje.

Simuladores de seguros

Una herramienta para poder calcular los gastos de un seguro y todo lo referente a él, son los simuladores de seguros. Estos son prefectos para utilizarlos antes de contratar alguno en caso de querer tener en cuenta ciertos datos.

Puedes analizar los riesgos que tienes que cubrir, con esos datos podrás sacar cuentas de cuánto costaría reparar esos daños sin un seguro y cuánto ahorrarías si decides contratar uno. Eso lo puedes hacer con un simulador de seguros que es como una calculadora.

En Internet se encuentran muchos para ayudarte con esa tarea, además podrás hacer comparaciones de precios de distintas entidades y elegir la que más te conviene. Y gracias a la gran variedad podrás encontrar algunos que den opciones más específicas, como simuladores de seguros de vida o de automóviles.

En estos simuladores suelen haber cuestionarios simples que debes rellenar para que puedan hacer sus cálculos, además puedes complementar la información que otorgan estos con la opinión de algún experto.

Importancia de tener un seguro

Todos los días nos exponemos a cualquier cantidad de improvistos que pueden resultar en accidentes, y muchos de ellos no se podrán evitar, y al no lograr impedir esto se pone en riesgo nuestro patrimonio, integridad física, salud y hasta nuestra propia vida, es por ello que contar con un seguro es de gran importancia.

Los seguros, como se ha mencionado, nos ayudan a reparar o reducir el impacto sufrido en un accidente. Nosotros tenemos la labor de contratar ese servicio como prevención a cualquiera de los imprevistos que los distintos seguros cubren, y por ello solo tendremos que pagar una mínima cantidad de dinero.

A partir de ese momento estaremos protegidos nosotros y/o nuestros bienes de manera económica por el seguro. Además, al momento de contratar tu seguro te verás beneficiado de manera económica y psicológica, estarás más tranquilo y si se presenta un siniestro la recuperación de ciertos bienes podrá ser de manera inmediata.

Contar con un seguro no es ser paranoicos, sino cuidadosos, ya que sabemos que los accidentes pueden ocurrir, pero si estamos de alguna manera preparados, los daños se pueden reducir notablemente y no perderemos tanto en comparación a sufrir un incidente sin apoyo del seguro.

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